7 Tips para monotributistas jóvenes
En épocas de emprendedorismo joven y de empoderamiento financiero en búsqueda del sueño de la empresa propia, conocer a fondo el universo del monotributo es fundamental. Nuestro equipo de expertos preparó 7 tips que te permitirán avanzar con paso firme en tus proyectos.
Cada día se amplía la base de trabajadores que sueltan amarras del mundo de la relación de dependencia y se lanzan a la aventura del entrepreneurship. Y cada lo hacen a más temprana edad.
Ya no es novedad encontrar a dueños de empresas prolíficas con menos de 30 años.
Si te estás preparando para hacer ese salto, o si ya lo hiciste y estás conociendo lo que significa depende de vos mismo, estos 8 consejos te van a ayudar a tomar control de tu presente financiero.
7 tips para monotributistas jóvenes
Tip 1: Registrá todos tus movimientos financieros
Acostumbrate a prescindir de la comodidad de tener un departamento de Recursos Humanos que haga todo por vos.
Cuando estás por tu cuenta, tenés que hacer absolutamente todo. Incluso ser tu propio equipo contable. Es muy fácil perder el control de estas situaciones si no llevás un orden casi obsesivo.
Para que eso no pase, debés ser riguroso y anotar todos los movimientos de dinero de tu proyecto. Luego, viene la clasificación de todos esos movimientos.
Si el tiempo para desarrollar tu negocio no te permite realizar esta tarea, siempre podés contar con nuestro equipo para que te de soporte. Ponete en contacto con nosotros.
Tip 2: No es lo mismo tus finanzas que las de tu emprendimiento
Un foco de confusión y descontrol puede ser mezclar tus ingresos y egresos con los de tu flamante negocio.
Lograr separar las aguas en este caso es clave para entender si tu proyecto es sano o no. Tener una idea exacta de tus márgenes o de tus ganancias es fundamental para crecer.
Con algunos ítems la diferenciación es clara y sencilla: costos de monotributo, insumos, materia prima.
Pero en los siguientes ejemplos, no todo está tan claro, sobre todo si trabajás desde tu casa: internet, luz, alquiler.
En esos casos se puede discriminar el origen del gasto según su uso mayoritario. Por ejemplo, si trabajás 8 horas diarias desde tu casa, podés dividir el costo de internet por hora trabajada. Entonces sabrás cuánto corresponde a tu negocio y cuanto al uso personal.
Tip 3: Olvidate de los ingresos mensuales. Pensá en anual y porcentajes
Es un error frecuente de los emprendedores medir su éxito según los ingresos de dos o tres meses.
Y como el flujo de ingresos suele ser irregular, entonces se cae en una falla estadística de muestra.
Para tener una idea más certera de la rentabilidad de tu negocio, debés calcular tus ingresos tomando un promedio mensual con base anual, sumando los 12 meses consecutivos y luego dividiendo por 12.
Esa práctica te permitirá sacar conclusiones interanuales y realizar comparaciones con periodos anteriores.
Tip 4: ¿Cuánto vale tu hora de trabajo?
Ser independiente significa decirle adiós a los convenios laborales y darle la bienvenida a la posibilidad de ganar tanto como seas posible. El límite está en las capacidades de cada emprendedor.
Si bien esta independencia puede ser vigorizante, es bueno bajar los pies a la tierra y definir cuánto vale nuestra hora de trabajo.
Este número no debe ser un capricho. Será el resultado de tus años de experiencia y del valor que sumás como profesional. Y servirá para ofrecer un servicio justo y darle un marco de certidumbre a tus clientes. A la larga, apreciaran que seas justo con ellos cuando llega el momento de facturar.
Debés estar preparado para hablar de este tema con tus potenciales clientes. No te lo tomes personal (aunque para vos lo sea). Es sólo una parte más inherente al trabajo y dentro del marco de una negociación.
Por eso es importante que tengas en claro cuáles son tus márgenes y tus límites.
Tip 5: Disciplina para ordenar tu tiempo
Como vimos en el tip anterior, asignarle un valor a tu hora de trabajo es fundamental. También lo es aprovechar tu jornada laboral.
Cuidar tu tiempo es un paso en la dirección correcta que te permitirá ser exitoso en tu negocio.
Para lograr eso, te recomendamos dividir tu jornada en bloques de dos horas. Durante esos bloques no debe haber intervenciones externas ni internas. Nada mails, ni llamadas ni distracciones. Concéntrate en la tarea que te ocupa para llegar a tus objetivos.
Luego de un bloque de intenso trabajo, tomate unos merecidos 15 minutos de descanso para liberar tu cabeza y poder ponerte a la orden de la próxima tarea más fresco.
Tip 6: Preparate para los imprevistos
Trabajar de forma independiente tiene muchas ventajas. Pero también tiene desventajas. Una de ellas es la dependencia que tu trabajo tiene de vos.
Si te enfermás, te vas de vacaciones, o la carga de trabajo baja considerablemente, tus ingresos lo van a sentir inmediatamente.
Para que puedas estar preparado para esos momentos en los cuales el trabajo debe pasar a un segundo plano, es fundamental tener un fondo ante eventualidades.
¿Cuánto debés separar? Esta respuesta te la va a dar seguir al pie de la letra el Tip 1. Si registrás todos tus movimientos, vas a conocer al detalles cuáles son tus costos operativos y cuánto margen tenés para desatender tu negocio antes de llegar a una situación extrema.
Pero no lo pienses sólo en el corto plazo. Si planificas a futuro, será importante que comiences a preparar un fondo de contingencia para 6 meses y un fondo de retiro para cuando llegue el momento de jubilarte.
¿Cómo hacer esto? Podés poner en práctica la conocida regla 50/30/20. Separá el 20% de tus ingresos para el fondo de emergencia. Luego de que llegues a cubrir 6 meses, comenzó a destinarlo a tu retiro.
Esta suma se agregará a lo que percibas de tus aportes jubilatorios al monotributo.
Tip 7: Ramificá tus ingresos
Hacer valer tus horas de trabajo es muy importante. Pero también lo es comenzar a construir un canal de ingresos pasivos que provengan del aprovechamiento de distintas herramientas financieras.
Según el contexto, hay distintas opciones que no requieren mucho análisis y ofrecen un retorno seguro, como un plazo fijo bancario o la compra de distintos bonos.
Ese puede ser un punto de partida para generar ingresos residuales que se sumen a tus ingresos ordinarios.
Con el paso del tiempo lo ideal es alimentar cada vez a tus ingresos pasivos y liberar tu carga de trabajo para que puedas disfrutar más del tiempo.

HERIBERTO SANCHEZ
6 agosto, 2019 @ 10:42 am
Muy buen trabajo
Extremadamente util